A finales del pasado mes de marzo, Eric Schmidt, un responsable de campañas de marketing de Coca-Cola, organizó un revuelo declarando que no veía ninguna relación estadísticamente significativa entre la actividad de la compañía en Internet y sus ventas a corto plazo. En realidad dijo más cosas que “suavizaban” esta afirmación, pero había sonado tan negativo que la compañía tuvo que apresurarse a lanzar un comunicado en su página web, en el que Wendy Clark, vicepresidenta senior de Comunicaciones de Marketing Integrado de la compañía aseguraba que esta actividad es crucial y que sí que se deja notar en las ventas.
Está claro que a Coca-Cola las redes sociales sí le importan. Es imposible asomarse a la página de facebook de Coca-Cola y no admirarse ante los más de 65 millones de “Me Gusta” que tiene y las casi 837.000 personas “hablando de esto”. En el ránking de compañías con mayor visibilidad en esa red social está a la cabeza. Por detrás, algunas otras grandes empresas como Disney con más de 44 millones de Me Gusta o Converse con 36 millones. En septiembre de 2012 se convirtió en la primera empresa en superar los 50 millones de seguidores en facebook, todo un hito. Esto significa que en poco más de siete meses ha conseguido aumentar esa cifra en otros quince millones. Su éxito no puede estar más claro.
La carrera es meteórica, pero lo que más me llama la atención es cómo empezó todo. En realidad la página de facebook no la puso en marcha la compañía sino que lo hicieron dos
fans. Cuando facebook le ofreció quedarse con ella, Coca-Cola dejó clara su postura en redes sociales: la convirtió en su página oficial y contrató a los creadores para que siguieran vinculados a lo que había sido su “obra”, agradeciendo así su contribución a la empresa y su fidelidad a la marca, tal como cuenta un artículo de Concepto05.
A Coca-Cola le gusta la gente y a la gente le gusta que vincule siempre sus estrategias al concepto de felicidad, algo clave en sus campañas, como la "máquina de la felicidad" o la más reciente de la "bandera feliz de Dinamarca".
En fin, a mi también Me Gusta Coca-Cola.
Con mi Coca-Cola de todas las tardes, alejada del teclado porque la he liado varias veces, a mi también me gusta Coca-Cola ;)
ResponderEliminarEl caso de Coca Cola es curioso. A diferencia de otras grandes marcas que realizan importantes inversiones de tiempo y esfuerzo en sus estrategias de social media, esta empresa da la sensación de trabajar 'sobre la marcha', improvisando en todo momento su plan de social media. Ojo, con esto no quiero quitarle el mérito que durante tantas décadas se ha ganado a base de acertadas estrategias publicitarias.
ResponderEliminarA estas alturas está claro que Coca Cola no necesita venderse.
A mi también ME GUSTA Coca Cola!
Yo hace poco leí un estudio que aseguraba que Coca-Cola perdería muchísimo terreno frente a sus competidoras si dejara de anunciarse durante 5 años. Estoy de acuerdo contigo Cristina en que no necesita anunciarse. Al menos en Europa. En Estados Unidos Pepsi también tiene mucho mercado. Por eso me sorprendió tanto :D
ResponderEliminarA mi no me gusta la Coca Cola pero si sus campañas de publicidad en redes sociales. Hace un par de días me llegó a través de Facebook uno de sus anuncios en Japón que me pareció muy curioso: http://vimeo.com/64116043
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