31 de
mayo de 2013. @juanherreria
Una de
las máximas que imperan en el universo de la comunicación 2.0 hace referencia
al control de los contenidos. Publicar un vídeo o cualquier otro material en
Internet supone perder el control del mismo. Algo asumido en aras de lograr la
ansiada viralidad y la creación de comunidades fieles a tu marca. Sin embargo,
cuando lo que sacrificas son muchas horas de tu trabajo y quien se aprovecha del
mismo son espacios que compiten directamente contigo por convertirse en el referente
de una comunidad… ¿compensa sacrificar la exclusividad por la viralidad?
El caso
al que hago referencia está basado en un club de fútbol modesto: la Gimnástica de
Torrelavega. Parte de nuestra propuesta al frente del departamento de
comunicación de la entidad consistía en crear una plataforma de comunicación
que tuviese el vídeo como principal reclamo y que sirviese para aglutinar
aficionados y patrocinadores en torno a una serie de contenidos audiovisuales.
![]() |
| Imagen de inicio de la plataforma de comunicación |
Para resultar atractivos y tener también
imágenes de los partidos de fuera sin incrementar el coste, establecimos
acuerdos de colaboración con todas las televisiones que cubrían los partidos de
nuestro grupo. Asimismo, trabajamos los vídeos con rigor periodístico, haciendo
resúmenes dinámicos, con una locución y un montaje adecuados.
Además
de alojar los vídeos en nuestra propia plataforma, la difusión la hacíamos a
través de las redes sociales del club, Facebook y Twitter oficiales, y sirviendo
material a los medios de Cantabria para que elaborasen sus propios contenidos.
Es más, al medio más potente de la región, el Diario Montañés, le servíamos el
mismo resumen para su webtv.
Sin
embargo, nuestros contenidos apenas alcanzaban a 400 personas. Ni siquiera
todos los seguidores del club en Facebook veían los resúmenes que ofrecíamos. Para
solucionar este problema decidimos traspasar nuestros
vídeos a un canal de Youtube. Desde ahí, podíamos suministrar el mismo
contenido a todos nuestros soportes y la subida de archivos era mucho más
rápida.
La
acción no tardó en tener consecuencias. Positivas y negativas. Lo mejor es que
nuestros vídeos y nuestros contenidos duplicaron su alcance. Cada resumen
sobrepasaba el millar de personas. Sin embargo, hubo varias páginas que
decidieron “apropiarse” de nuestro contenido sin ni siquiera citar nuestra
autoría. Webs como Contrameta decidieron
olvidarse el contenido para medios y directamente utilizar el resumen
elaborado por los servicios del club.
¿Aspectos
positivos? Siempre dan nuestra versión de los hechos. ¿Otros no tan buenos?
Dispersan a los seguidores del club en varios lugares de Internet. Como
coordinadores de la política del club en redes sociales, ¿creéis que hemos
hecho bien en exportar nuestro canal a Youtube?

No hay comentarios:
Publicar un comentario